jueves, 29 de enero de 2015

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Tomo una birome en una habitación iluminada. Fijo mi vista en el blanco del soporte que espera ser habitado.
Empiezo a deslizarme como por una pista de patinaje, sin pensar, como si estuviera con los ojos cerrados, con la mirada invertida.
La mano recibe señales que unen puntos, resaltan aspectos, cubren superficies combinando tonos de luz. Tomo decisiones.
De repente detecto una imagen en potencia y todos mis sentidos se abocan a captarla.
Pienso: si mi mano no se cansara y mi mente no se durmiera, podría seguir de manera infinita, porque... el universo interior es directamente proporcional al universo exterior...

lunes, 19 de enero de 2015

Fairy tales

Ella sabe como al néctar y a la sal. 
Néctar, sal y manzanas. 
Polen, estrellas y bisagras. 
Ella sabe como los cuentos de hadas.
Cisnes hechos a media noche. 
Crema en la punta de la lengua de un zorro.
Ella sabe a esperanza.

martes, 13 de enero de 2015

Estrellas en los ojos

Por millones de años los humanos se han dedicado a observar las estrellas, preguntándose el significado de la existencia. Pero si estamos hechos de polvo de estrellas, ¿No debería la respuesta estar presente en los ojos de cada uno? ¿No debería estar la respuesta escondida entre la galaxia infinitas de miradas?

domingo, 4 de enero de 2015

A través de las grietas

Todos nosotros estamos agrietados. Como si cada uno de nosotros comienza siendo como una vasija hermética y luego se rompe.
Y estas cosas pasan. Estas personas nos abandonan, o no nos quieren, o no nos entienden, o nosotros no los entendemos, y nos perdemos y fallamos y nos herimos unos a otros. Y la vasija comienza a agrietarse en algunos lugares. Y quiero decir, sí, una vez que a la vasija se le abre una grieta, el final se vuelve inevitable. Una vez que empiece a llover dentro, nunca será remodelado. 
Pero está todo este tiempo entre el momento en que las grietas comienzan a abrirse y cuando nos caemos a pedazos.Y es sólo en ese momento que podemos vernos unos a otros, porque nos vemos a nosotros mismos a través de nuestras grietas y dentro de los demás a través de las suyas. 
¿Cuándo nos vimos uno al otro cara a cara? No fue sino hasta que viste por mis grietas y yo vi por las tuyas. 
Antes de eso, estábamos viendo las ideas del otro; como mirar la cortina de tu ventana, pero sin llegar a ver el interior. Pero una vez que la vasija se agrieta, la luz puede entrar. Y la luz también puede salir.