viernes, 20 de marzo de 2015

Un minuto de realidad

Abro la puerta y las hadas entran a mi habitación, sus varitas mágicas rondan el lugar, buscan debajo de mi cama, buscan en el corredor. Parecen no verme, no quererme, parece que me he vuelto un girasol. Una flor enterrada en medio del desierto para el deleite del que riega con veneno y alcohol, mientras sus raíces de culpa y arena la sujetan por momentos, y por ratos la molestan. 

19 comentarios:

  1. ¡HERMOSO!
    Me encanta cmo escribes Pau :)

    ResponderEliminar
  2. Bueno a veces nos cuesta trabajo hacernos ver pero en algun momento alguien tiene que hacerlo no? ejjeje
    Besotessssssssssssssss

    ResponderEliminar
  3. A veces las hadas son un poco distraidas, pero siempre terminan atraidas por aquello que irradia magia y luz.

    Un abrazo ✴✳❇

    ResponderEliminar
  4. Hola Pau.

    Un minuto de una realidad muy personal... Comprensible. No deseable.

    Cuanto antes abandones ese desierto, árido, antes verás la luz natural que tú misma eres...

    Un abrazo, amiga.

    ResponderEliminar
  5. Hola Pau :)
    Como siempre, una hermosura de texto. Me ha encantado. Es precioso, a pesar de ser tan breve :)
    Nos leemos guapa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Meri!! Me alegra que te haya gustado :) Nos leemos!!

      Eliminar
  6. hola mi dulce Pau! como andas? espero que de maravilla, de verdad.
    La entrada es preciosa!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus hermosos comentarios que siempre me sacan una re sonrisa :)

      Eliminar
  7. Que grande la comparación entre tus sentimientos y ese girasol del desierto, me fascina esa gente que tiene esa capacidad de escribir tan bien. Un consejo, rodeate de los que te ven, si te ven es señal de que les importas y de que estarán a tu lado pase lo que pase.
    Besos Ü

    - sonríe eternamente -

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias y tenes razon, voy a intentar seguir tu consejo :)
      Besos!!

      Eliminar
  8. ¡Hola Paula! Magnífico el título. Sólo espero que las hadas puedan verte pronto, porque aunque el girasol es precioso, muy tristes son los sentimientos que acoge en su interior.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Estefania!! Yo tambien espero que las hadas puedan verme pronto y que puedan ver a todos.
      Besos y abrazo :)

      Eliminar
  9. Me paso nuevamente por aquí para informarte que te he concedido un premio, a ti y al blog! Pásate cuando quieras.

    - sonríe eternamente -

    ResponderEliminar
  10. Hola Pau... soy nueva por aquí.. me ha gustado mucho tu blog y como escribes! soy al igual que vos una soñadora y una romántica jejeje
    un beso!
    nos leemos ;)

    ResponderEliminar